MANIFIESTO
AL SERVICIO DE LOS CIUDADANOS Y DE LA
DIGNIDAD DEMOCRÁTICA
A
lo largo de estos últimos tiempos
los ciudadanos han podido constatar:
-
En
las tres últimas convocatorias
la abstención más los
votos en blanco ha superado, o se
ha acercado al 50%.
-
Sus mandatarios solo los tienen en
cuenta cada cuatro años en
el momento de las elecciones.
-
Las listas son cerradas y bloqueadas
y hurtan a la ciudadanía su
representación y mandato.
-
El Parlamento representa más
a los partidos que a los ciudadanos.
-
No hay ninguna posibilidad de relación
entre electores y elegido.
-
Se producen en ocasiones determinadas
pactos electorales que desvirtúan
el criterio de los votantes.
-
Todo esto desorienta y pervierte el
sistema democrático y el ciudadano
se siente decepcionado.
Queremos
diputados que representen al pueblo más
que el Secretario General de su partido.
ESTA
SITUACIÓN HA DE MODIFICARSE,
y por eso se quiere pedir con perseverancia
una NUEVA
LEY ELECTORAL que:
-
Permita
la elección directa de cada
diputado y regidor, respetando la
proporcionalidad constitucionalmente
preceptiva.
-
Regule la comunicación entre
electores y elegidos.
-
Regule la obligación del diputado
a informar a los electores de las
leyes en trámite y las razones
de su intención de voto.
Como
es lógico, corresponde al Parlament
concretar estos criterios en un proyecto
de ley electoral que los haga efectivos
sin desvirtuarlos.
HACEMOS
UN LLAMAMIENTO a todas
las personas, a todas la asociaciones
y entidades de la sociedad civil, sea
cual sea su actividad, para movilizarnos
juntos hasta obtener una cosa tan elemental
y necesaria como es el derecho a escoger
directamente nuestros representantes,
su obligación de informar y escuchar
nuestras necesidades colectivas y que
sepan personalmente que su continuidad
individual depende de nuestros votos.